Una última observación sobre el orden de las palabras dentro de la frase. En esto hubo siempre una gran distancia entre el latín literario y el latín coloquial. En el primero abunda el hipérbaton, o sea la interposición de material lingüístico entre dos términos relacionados por el sentido y la concordancia (caricaturescamente “en una de fregar cayó caldera” en vez de “cayó en una caldera de fregar”). Traducir a cualquier lengua moderna, no digamos a poetas como Virgilio y Horacio, sino a prosistas como Cicerón y Tácito, supone un previo esfuerzo (o un hábito) de reacomodo de las palabras. En el hermoso verso de Virgilio, “silvestrem tenui musam meditaris avena”, están entreveradas una con otra las expresiones silvestrem musam, ‘la musa que vive en los bosques’, y tenui avena, ‘con una delgada flauta’.