Cuando los mayores le dicen a los menores ‘tenés que hacer esto porque te lo digo yo’, están criando totalitaristas en el ‘porque sí’, en el uso de poder que hace que el otro se sienta dominado, y donde no hay espacio para otras opiniones. Es muy distinto si decimos ‘esta es mi opinión, puede haber otras, ¿vos qué pensás?’.