es bueno que el cerdo esté solo. Cerdos es ser dos, y ser dos es ser muchos; lo propio del cerdo es andar en manada. O para ser más precisos, en piara. El cerdo no es individualizable. Nadie se pregunta, cuando los cerdos atacan, si el mordisco en la nariz me lo pegó ese rosadito con manchas negras, si el que me pisoteó era el Berkshire o el Poland China. Por eso éste no es un libro de autores. Todos los poemas son iguales, y ningunos son más iguales que otros.
El libro como chiquero, el poemario como piara.