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Roxana Carolina Miranda Rupailaf

  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Yo me escapo de la sombra de tu puño

    quiero huir de tu espacio de quebrantos

    para liberarme de tus proyectiles de espermios

    que me siguen, que me acosan,

    que me punzan, que me muerden,

    que me succionan, que me besan,

    que me lamen, que me abrazan,

    para lograr habitarme,

    y apoderarse de mi mente y de mi cuerpo

    para siempre.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Las raíces de una casa sin aberturas,

    sin flores y sin fruto.

    Entre nosotros,

    un portal sin picaportes,

    ahogado de cerraduras inacabables.

    Para nosotros el amor

    y la fuerza más poderosa

    de este universo.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Taytalláy, sapa inca, hatun tayta intiq churin, ayúdame a deformar el castellano y a dejarlo bien bonito para destruir así el dolor que este idioma de mierda nos trajo y descolonizarnos de una buena vez, kawsay masi. Que la academia real de la lengua española se lave la cara un poco con el sudor de nuestros culos americanos y se vaya a la mierda, taytallay, porque además, quiero darme el lujo de decirle a mi palomita, antes de dormir, antes de despedirnos juntos de esta vida
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Éste es pues un hechizo, hermanas y hermanos de Cuenca. Éste es un hechizo, coterráneos de la antigua ciudad del Cusco, para que fracase la Coca-Cola y la Pepsi y Nestlé que están llenando de plástico los océanos del mundo y las montañas del mundo y el subsuelo. No sé qué más decirles por ahora, llaqtamasiykuna. No sé para qué más puede servir la poesía en este momento sino es para salvarnos del plástico y del microplástico y del petróleo que lo está contaminando todo. Eso sería todito nomás, chayllan chay, kawsay masiykuna.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Entonces tomé ese puñado de tierra,

    lo cerqué de piedras para que el agua

    no me lo desvaneciera,

    lo guardé en el cuenco de mi mano, lo calenté,

    lo acaricié y empecé a labrarlo…

    Todos los días le cantaba a ese puñado de tierra;

    entonces vino la hormiga, el grillo, el pájaro de la noche,

    la serpiente de los pajonales,

    y ellos quisieron servirse de ese puñado de tierra.

    Quité el cerco y a cada uno le di su parte.

    Me quedé nuevamente solo

    con el cuenco de mi mano vacío;

    cerré entonces la mano, la hice puño y decidí pelear

    por aquello que otros nos arrebataron.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Vivimos entre lo poco y la abundancia,

    entre el sueño anunciador y la serena vigilia

    … somos la angustia sonriente aumentadora de vida

    … somos un tejido de nudos en el telar del entorno,

    la complacencia de ser tierra y respiración, indivisibles.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Hijo de complicada vagina dentada,

    Wolünka danzaba ansiosa

    esperando el prodigioso momento,

    de la nueva vida.

    Wolünka, hija de lluvia y tierra

    Wolünka, Wolünka danzarina

    Wolünka madre wayuu.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    La poesía es fuego,

    quema dentro de uno

    y dentro del otro.

    Si no, será cualquier cosa,

    no poesía.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Sucede a veces,

    que uno se enamora de los árboles,

    por la sombra que producen,

    la fuerza de sus ramas

    o la dulzura de sus frutos.

    Sucede también, a veces,

    que el árbol que uno ama

    se convierte en hombre,

    y uno ama sus ideas,

    sus labios,

    su corazón,

    sus brazos,

    o el sexo

    (porque los árboles tienen sexo).

    Y sucede después, a veces,

    que el árbol que uno ama

    está tan cerca que asombra,

    asusta.

    Deja de ser un árbol

    y parece un sol

    que deslumbra los ojos enamorados.

    Y sucede entonces, a veces,

    que uno no sabe

    si cerrar los ojos y esconderse,

    o contemplar al árbol-hombre-sol

    hasta quedarse ciego.
  • Ana Saenzje citiralaпре 10 месеци
    Pero Dios es una mancha gris

    en la pared de mi cuarto

    Dios es el moho que se expande cada vez que lloro

    y me siento a mirar cómo copulan los gatos

    Dios de las alturas

    Dios omnipotente

    no estabas ahí cuando fuimos ungidos

    y después ultrajados por la mano de un santo
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