es

George R. R. Martin

    Abbie'sje citiraoпрошле године
    —Un lector vive mil vidas antes de morir —dijo Jojen—. Aquel que nunca lee vive solo una.
    Fatiiii Rubioje citiralaпрошлог месеца
    La princesa Rhaenyra era harina de otro costal. Daemon se pasaba luengas horas en su compañía, encandilándola con relatos de sus viajes y batallas. Le regalaba perlas, sedas, libros y una tiara de jade que se decía que había pertenecido a la emperatriz de Leng; le recitaba poemas; cenaba con ella; practicaba la cetrería con ella; navegaba con ella, y la divertía mofándose de los verdes de la corte, los «lameculos» que mariposeaban en torno a la reina Alicent y sus hijos. Alababa su belleza y declaraba que era la doncella más hermosa de los Siete Reinos. Tío y sobrina comenzaron a volar juntos casi a diario, haciendo carreras con Syrax y Caraxes hasta Rocadragón y de vuelta.
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    Guiado por un impulso, dio media vuelta y cabalgó en busca de Brienne.

    «Los dioses sabrán por qué me molesto. Es la criatura menos sociable que he tenido la desgracia de conocer». La moza cabalgaba muy por detrás y varios pasos a un lado de la columna, como para dejar bien claro que no formaba parte del grupo. Por el camino habían ido encontrando atuendos masculinos para ella: una túnica aquí, un manto allí, unos calzones y una capa con capucha, incluso una vieja coraza de hierro. Parecía más cómoda vestida de hombre, pero nada la haría parecer atractiva. «Ni feliz». Una vez lejos de Harrenhal, no había tardado en recuperar su tozudez.

    —Quiero recuperar mis armas y mi armadura —había insistido.

    —Oh, por los dioses, volvamos a vestirla de acero —replicó Jaime, harto—. El yelmo, sobre todo. Todos estaremos mucho mejor si mantenéis la boca cerrada y el visor bajado. —En aquello, Brienne pudo complacerlo, pero sus silencios hoscos no tardaron en minar el buen humor de Jaime,
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    —Guardad la espada, ser Loras —ordenó Jaime interponiéndose entre ellos.

    Ser Loras dio un paso a un lado para esquivarlo.

    —¿Sois cobarde además de asesina, Brienne? ¿Por eso escapasteis, con su sangre en las manos? ¡Desenvainad la espada, mujer!

    —Más os vale que no lo haga. —Jaime volvió a cerrarle el paso—. De lo contrario, será vuestro cadáver el que tengamos que retirar. La moza es tan fuerte como Gregor Clegane, aunque no sea tan bonita.

    —Esto no os concierne. —Ser Loras lo apartó a un lado.

    —Soy el lord comandante de la Guardia Real, mocoso arrogante. —Jaime agarró al muchacho con la mano buena y lo zarandeó—. Soy tu comandante, al menos mientras vistas esa capa blanca. Ahora, envaina esa puta espada, o te la quitaré y te la meteré hasta un lugar que ni siquiera Renly encontró jamás.
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    Jaime no pudo contener una carcajada. «¡La oreja! ¡Es increíble!». Se moría de ganas de contárselo a Brienne, aunque seguro que a la moza no le haría ni la mitad de gracia que a él.
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    —A lord Renly lo asesinó uno de sus guardias, una mujer de Tarth.

    —Esa mujer de Tarth es la que me ha traído aquí. La he encerrado en una celda para apaciguar a ser Loras, pero antes creeré en el fantasma de Renly que en quien diga que ella le hizo el menor daño. En cambio, Stannis…
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    —Ser Meryn. —Jaime sonrió al hosco caballero del pelo color rojo óxido y bolsas debajo de los ojos—. Tengo entendido que Joffrey os utilizaba para castigar físicamente a Sansa Stark. —Con su única mano le acercó el Libro Blanco—. Por favor, mostradme dónde pone que entre nuestros votos está el juramento de dar palizas a mujeres y niños.

    —Hice lo que su alteza me ordenaba. Juramos obedecerlo.
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    —Como queráis. Solo una cosa más, y podréis volver a vuestros deberes.

    —¿Sí, mi señor?

    —Todavía tengo a Brienne de Tarth en una celda de la torre.

    —Mejor estaría en un calabozo sin ventanas. —La boca del muchacho se convirtió en una línea dura.

    —¿Estáis seguro de que es eso lo que merece?

    —Merece la muerte. Le dije a Renly que no había lugar para una mujer en la Guardia Arcoíris. Ganó el combate cuerpo a cuerpo porque utilizó un truco.

    —Sé de otro caballero al que le gustaban los trucos. En cierta ocasión, eligió una yegua en celo para enfrentarse a un rival que montaba un corcel de muy mal genio. ¿Qué truco fue el que utilizó Brienne?

    —Saltó y… —Ser Loras se puso rojo—. Bueno, no importa. Venció, lo reconozco. Su alteza le puso en los hombros una capa arcoíris. Y ella lo mató. O dejó que muriera.

    —Hay mucha diferencia.

    «La diferencia entre mi crimen y la vergüenza de Boros Blount».
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    Suele ser lord Vargo quien me las envía a mí. Quiere que las examine antes de… Bueno, baste decir que en cierta ocasión amó de manera temeraria, y no quiere que vuelva a suceder. Pero no temáis; Pia está muy sana. Al igual que vuestra doncella de Tarth.

    —¿Brienne? —Jaime lo miró con dureza.

    —Sí. Es una muchacha fuerte. Y tenía la virginidad aún intacta. Al menos hasta anoche —puntualizó Qyburn con una risita.

    —¿Os envió a examinarla?

    —Desde luego. Es muy… remilgado, por decirlo de alguna manera.

    —¿Tiene algo que ver con su
    Denis Fdzje citiralaпре 7 месеци
    «Con esta luz casi parece hermosa —pensó—. Con esta luz casi podría ser un caballero»
fb2epub
Prevucite i otpustite datoteke (ne više od 5 odjednom)