Pero si solemos hablar a nuestros hijos con una sonrisa llena de firmeza y tolerancia, escuchamos y atendemos sus preguntas, manteniendo, eso sí, una jerarquía imprescindible para que la seguridad y la coherencia reinen en casa, estaremos ayudándolos a desarrollar capacidades tan importantes como la empatía, la seguridad, la capacidad de poner límites, la tolerancia y la confianza.