la boca para pronunciar las palabras que tienen el potencial de destrozar todo lo que hay entre nosotros.
Pero no puedo hacerlo.
Preferiría vivir entre conjeturas e incertidumbre antes que perder a la única pieza en mi vida que me conecta a mi hogar y a mi familia. La alternativa es demasiado dolorosa para contemplarla. Si eso me tilda de cobarde, que así sea. No quiero enfrentarme al hecho de estar sola aquí, en la Universidad.