Comoquiera que sea, hay una situación que permanece invariable: la mujer no puede llegar a ser sacerdote.
J. R.— Sí, es así, pero es una convicción que viene de la Biblia. Los Doce con quienes fue celebrada la última cena eran todos hombres. Pero si se comprende bien la función de servicio en la Iglesia, entonces se podrá realizar una consideración pertinente sobre su naturaleza. Y la respuesta es que María está por encima de Pedro.