es
besplatno
Leonid Andréiev

Los espectros

    aldavje citiraoпре 2 године
    Se tendió en la cama. La tristeza, como si fuera un ser viviente, se posó en su pecho y le clavó las garras en el corazón. Así permanecieron ambos, estrechamente unidos, mientras fuera, en el jardín, caían gruesas gotas de nieve derretida, y todo era claridad, luz radiante
    aldavje citiraoпре 2 године
    Se imaginaba ser un personaje muy importante, de una posición muy elevada; pero no tenía un concepto preciso de cuál era tal posición, y sus ideas sobre ella cambiaban muy frecuentemente
    Diosje citiraoпре 2 године
    Cleopatra.—Decís cosas cínicas, Proserpina. La historia, con ese motivo, nos condenará.

    Proserpina.—¿Qué sabe la historia de nuestros negocios? Además, yo me encuentro aquí divinamente.
    Diosje citiraoпре 2 године
    ¿Por qué tenía aquella cara estúpida? ¿Quién se había atrevido a dársela?
    Diosje citiraoпре 2 године
    No hay perdón, no hay remedio; tal es la ley cruel de la vida.
    Diosje citiraoпре 2 године
    Era inútil llorar, implorar, suplicar de rodillas, amenazar, enfurecerse; con ello nada lograría. El vacío infinito permanecería mudo, impasible, pues no devuelve nunca nada de lo que devora. Nunca, ni lágrimas ni súplicas, han podido tornar a la vida lo que ha muerto. No hay perdón, no hay remedio; tal es la ley cruel de la vida. Sí, aquello había muerto. El mismo había sido su asesino.
    Luis Cepedaje citiraoпре 4 године
    veis ahí tranquila, casi sonriente; pero ¿sabéis cuántas lágrimas amargas han vertido esos ojos en el silencio de la noche, cuántas flechas agudas de remordimientos de conciencia se han clavado en ese corazón de mártir?
    Luis Cepedaje citiraoпре 4 године
    señora Karaulova no renunciará a sus convicciones aunque se le amenace con hacerla quemar en una hoguera y con todos los horrores de la Inquisición, lo que, por fortuna, es imposible en nuestra época. En la persona de la señora Karaulova vemos, señores jurados, algo así como el reverso de la mártir cristiana
    Luis Cepedaje citiraoпре 4 године
    En la Edad Media, los tribunales condenaban a la hoguera a mujeres que no tenían nada de brujas, sino que eran simplemente histéricas.
    Luis Cepedaje citiraoпре 4 године
    La tristeza invadía las almas, los corazones se llenaban de la nostalgia de algo desconocido y bello, la memoria evocaba algo que quizá no había existido nunca. Y todos, los que habían conocido el amor y los que no lo habían conocido jamás suspiraban y bebían vino ávidamente. Y mientras bebían percatábanse de que la vida sobria que habían llevado hasta entonces no era sino una mentira, un engaño; de que la verdadera vida, la real, estaba allí, en aquellos lindos ojos bajos, en aquellas exaltaciones del sentir y el pensar, en aquel vaso que acababa alguien de romper, derramando sobre el mantel un vino color de sangre.
fb2epub
Prevucite i otpustite datoteke (ne više od 5 odjednom)