bookmate game
es
Knjige
Carmen Maria Machado

En la casa de los sueños

  • Sara Uribeje citiraoпре 5 година
    Rompió contigo porque no estaba enamorado de ti, lo cual constituye una excelente razón para romper con alguien, aunque en aquel momento te quisiste morir.
  • Ara Sandíaje citiraoпре 5 година
    Una casa nunca es apolítica. La conciben, la construyen, la ocupan y la vigilan personas con poder, necesidades y miedos.
  • Nancy Castroje citiraoпре 3 године
    Cada vez que su mano se desplaza a otro sitio, susurra: «¿Puedo?», y la emoción de decir sí, sí, es como la palpitación de la marea sobre tu cara, y no te importaría nada ahogarte de esa manera, dando permiso.
  • Gaby TeDeje citiralaпре 3 године
    «¿Por qué les enseñamos a las niñas que por naturaleza sus perspectivas no son dignas de confianza?», gritaba. Quiero reivindicar estas palabras –después de todo, melodrama viene de melos, que quiere decir «música» y «miel»; y una «drama queen» no deja de ser una reina–, pero siguen quemando demasiado al tocarlas.
  • Montserrat Almazán (Literalmente)je citiralaпре 4 године
    ¿Acaso no han estado los hombres volviendo locas a sus mujeres, maltratando a sus amantes, acosando a sus novias, asesinando a sus esposas desde el principio de la humanidad?
  • Montserrat Almazán (Literalmente)je citiralaпре 4 године
    De pequeña tenía una habitación, pero a mi madre siempre le faltaba tiempo para señalar que no era «mi» habitación, sino «su» habitación, y que a mí solo se me permitía ocuparla. Su objetivo, por supuesto, era decir que mis padres habían tenido que ganárselo todo, y que a mí solo se me prestaba el espacio y, a pesar de ser técnicamente cierto, no puedo evitar sorprenderme ante el singular daño que puede ocasionar tan siniestra idea: que mi existencia infantil era una especie de deuda y que nada, por pequeño que fuese, era mío.
  • Mina Alvarez Rebolledoje citiraoпре 5 година
    Hablo en el silencio. Tiro la piedra de mi historia a una vasta grieta; midan el vacío por el poco ruido que hace.
  • Abril Castilloje citiraoпре 5 година
    Apilamos asociaciones de la misma manera que apilamos ladrillos. La memoria es en sí misma una forma de arquitectura.
    LOUISE BOURGEOIS
  • Alfonso Santiagoje citiraoпре 5 година
    Apilamos asociaciones de la misma manera que apilamos ladrillos. La memoria es en sí misma una forma de arquitectura.

    LOUISE BOURGEOIS
  • Inésje citiralaпре 8 месеци
    (LA CASA DE LOS SUEÑOS COMO) MUNDO IMAGINARIO

    En un texto escrito, los lugares nunca son solo lugares. Si lo son, el autor ha fracasado. El escenario no es inerte. Se ve activado por el punto de vista.

    Más tarde aprenderás que un rasgo común del maltrato doméstico es la «dislocación». Es decir, que la víctima se ha mudado a un sitio nuevo, o que está en un lugar donde no habla la lengua, o se ha visto desvinculada de alguna otra manera de su red de apoyo, de sus amigos o su familia, de su capacidad para comunicarse. Las circunstancias y el aislamiento la hacen vulnerable. Su único aliado es su agresor; es decir, no tiene ningún aliado en absoluto. Y de ese modo se ve obligada a luchar contra un paisaje inmutable cuya existencia ha sido forjada por nada menos que el tiempo en sí; una casa demasiado grande para desmantelarla a mano; una situación demasiado compleja y abrumadora para poder dominarla sola. El escenario hace su trabajo.

    Ese mundo podría haber sido perfectamente una isla rodeada de aguas insalvables. A un lado, un campo de golf –propiedad de la universidad, como la casa– donde los estudiantes borrachos se tambaleaban como zombis, con sus siluetas marcadas contra la colina. Al otro, una arboleda que sugería un bosque, misterioso y poblado de fauna y oscuridad. Alrededor había casas ocupadas por desconocidos que o bien nunca oyeron nada, o bien no quisieron inmiscuirse. Por último, una carretera, pero el tipo de carretera que llevaba a otra carretera, una más grande. Hostil a los peatones. En realidad, no estaba hecha para ser cruzada. A kilómetros del centro de la ciudad.

    La casa de los sueños nunca fue solo la casa de los sueños. Fue, sucesivamente, un convento lleno de promesas (jardín botánico, vino, una frente a otra escribiendo), un retiro de depravación (follar con la ventana abierta, despertarse con la boca en la boca, el ronco e insistente murmullo de la fantasía), una casa encantada («nada de esto puede estar pasando de veras»), una cárcel («necesito salir necesito salir»), y, por último, una mazmorra de la memoria. En tus sueños está tras una puerta verde, por alguna razón que nunca has entendido. La puerta no era verde.
fb2epub
Prevucite i otpustite datoteke (ne više od 5 odjednom)