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Vicente Blasco Ibáñez

Los cuatro jinetes del apocalipsis

    Nicole Alcantara Moralesje citiralaпре 7 година
    Pero en la tierra, los más nobles propósitos rara vez son oídos,
    Sebas CMje citiraoпре 2 године
    El padre quedó mirando con extrañeza la rústica tumba. Su hijo estaba allí, ¡allí para siempre!… ¡Y no lo vería más! Lo adivinó dormido en las entrañas del suelo, sin ninguna envoltura, en contacto directo con la tierra, tal como le había sorprendido la muerte, con su uniforme miserable y heroico. La consideración de que las raíces de las plantas tocaban tal vez con sus cabelleras el mismo rostro que él había besado amorosamente, de que la lluvia serpenteaba en húmedas filtraciones a lo largo de su cuerpo, fue lo primero que le sublevó, como si fuese un ultraje. Hizo memoria de los exquisitos cuidados a que se había sometido en vida: el largo baño, el masaje, la vigorización del juego de las armas y del boxeo, la ducha helada, los elegantes y discretos perfumes… ¡Todo para venir a pudrirse en un campo de trigo, como un montón de estiércol, como una bestia de labor que muere reventada y la entierran en el mismo lugar de su caída!

    Quiso llevarse de allí a su hijo inmediatamente y se desesperó porque no podía hacerlo. Lo trasladaría tan pronto como se lo permitiesen, erigiéndole un mausoleo igual a los de los reyes… ¿Y qué iba a conseguir con esto? Cambiaría de sitio un montón de huesos; pero su carne, su envoltura, todo lo que formaba el encanto de su persona, quedaría allí confundido con la tierra.. El hijo del rico Desnoyers se había agregado para siempre a un pobre campo de la Champaña. ¡Ah miseria! ¿Y para llegar a esto había trabajado tanto él, amontonando millones?…
    Luisa Maldonadoje citiraoпре 3 године
    Esta novela la escribí en París cuando los alemanes estaban a unas docenas de kilómetros de la capital, y bastaba tomar un automóvil de alquiler en la plaza de la Ópera para hallarse en menos de una hora a pocos metros de sus trincheras, oyendo sus conversaciones a través del suelo siempre que cesaba el traquetear de fusiles y ametralladoras, restableciéndose el silencio sobre los desolados campos de muerte.
    Nicole Alcantara Moralesje citiralaпре 7 година
    Además, ¿no iban á casarse tan pronto como les fuese posible?...
    Sebas CMje citiraoпре 9 дана
    Allí estaba su hijo, tendido junto a sus rodillas, lo mismo que de niño, en la cuna, cuando ella vigilaba su sueño… La exclamación del padre estallaba también en su pensamiento, pero sin exasperaciones coléricas, con una tristeza desalentada. ¿Y no lo vería más!… ¡Y era posible esto!
    Juan Bernalesje citiraoпре 3 месеца
    No le inspiraba curiosidad el final de esta guerra que tanto le había preocupado. Fuese cual fuese su terminación, acabaría mal. Aunque la Bestia quedase mutilada, volvería a resurgir años después, como eterna compañera de los hombres…
    Juan Bernalesje citiraoпре 3 месеца
    Los dolores humanos son iguales en todas partes.
    Juan Bernalesje citiraoпре 3 месеца
    El terrón hundido en una boca lívida guardaba en sus entrañas los gérmenes creadores de un pan futuro. Las semillas, como pulpos en gestación, se preparaban a extender sus tentáculos de sus raíces hasta los cráneos que pocos meses antes contenían gloriosas esperanzas o monstruosas ambiciones. La vida iba a renovarse una vez más.
    Juan Bernalesje citiraoпре 3 месеца
    No hay quien lo mate. Me lo anuncia el corazón, que nunca me engaña… ¡No hay quien lo mate!»
    Juan Bernalesje citiraoпре 4 месеца
    -¡La guerra! -continuó-. Una vida gloriosa, pero sucia y embrutecedora.
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