Benito Pérez Galdós

Marianela

    Gerardo Gje citiraoпре 6 месеци
    El ignorante envilecido y supersticioso sólo posee nociones vagas y absurdas de la divinidad.... Lo desconocido, lejos de detenerle, le impulsa más a cometer su crimen....
    Sofi An Cruzje citiralaпре 7 месеци
    ¡Cosa rara, inaudita! La Nela que nunca había tenido cama, ni ropa, ni zapatos, ni sustento, ni consideración, ni familia, ni nada propio, ni siquiera nombre, tuvo un magnífico sepulcro que causó no pocas envidias entre los vivos de Socartes. Esta magnificencia póstuma fue la más grande ironía que se ha visto en aquellas tierras calaminíferas.
    Sofi An Cruzje citiralaпре 8 месеци
    ¡Oh! ¡Si yo fuese grande y hermosa; si tuviera el talle, la cara y el tamaño... sobre todo el tamaño de otras mujeres; si yo pudiese llegar a ser señora y componerme!... ¡Ay!, entonces mi mayor delicia sería que sus ojos se recrearan en mí... Si yo fuera como las demás, siquiera como Mariuca... ¡qué pronto buscaría el modo de instruirme, de afinarme, de ser una señora!... ¡Oh! ¡Madre y reina mía, lo único que tengo me lo vas a quitar!... ¿Para qué permitiste que le quisiera yo y que él me quisiera a mí? Esto no debió ser así:
    Sofi An Cruzje citiralaпре 8 месеци
    ¿Quién es la Nela? Nadie. La Nela sólo es algo para el ciego. Si sus ojos nacen ahora y los vuelve a mí y me ve, caigo muerta... Él es el único para quien la Nela no es menos que los gatos y los perros. Me quiere como quieren los novios a sus novias, como Dios manda que se quieran las personas... Señora madre mía, ya que vas a hacer el milagro de darle vista, hazme hermosa a mí o mátame, porque para nada estoy en el mundo. Yo no soy nada ni nadie más que para uno solo...
    Sofi An Cruzje citiralaпре 8 месеци
    -Madre de Dios y mía, ¿por qué no me hiciste hermosa? ¿Por qué cuando mi madre me tuvo no me miraste desde arriba?... Mientras más me miro más fea me encuentro. ¿Para qué estoy yo en el mundo?, ¿para qué sirvo?, ¿a quién puedo interesar?, a uno solo, Señora y madre mía, a uno solo que me quiere porque no me ve. ¿Qué será de mí cuando me vea y deje de quererme?... porque
    Jatziri Vazquezje citiraoпре 8 месеци
    groseros, formando un todo inexplicable
    Jatziri Vazquezje citiraoпре 8 месеци
    Para el aldeano codicioso no hay ley moral, ni religión, ni nociones claras del bien; todo esto se resuelve en su alma con supersticiones y cálculos gro‍
    Karenje citiraoпре 9 месеци
    Para él—añadió el patriarca de Aldeacorba con profunda tristeza—no existe el goce del trabajo, que es el primero de todos los goces.
    b2472465558je citiraoпре 9 месеци
    grandes extravíos... aparta a los hombres de la posesión de la verdad absoluta... y la verdad absoluta dice que tú eres hermosa, hermosa sin tacha ni sombra alguna de
    Karenje citiraoпре 10 месеци
    Todos dicen que ninguna hermosura iguala a la del mar, por causa de la sencillez que hay en él....
    Sofi An Cruzje citiralaпрошле године
    -No, señor. Si yo no sirvo para nada.

    Decía esto en el tono más convincente, y el gesto de que acompañaba su firme protesta parecía añadir: «Es usted un majadero en suponer que yo sirvo para algo.»
    Cristinaje citiraoпрошле године
    Eran los escultores de aquellas caprichosas e ingentes figuras que permanecían en pie, atentas, con gravedad silenciosa, a la invasión del hombre en las misteriosas esferas geológicas
    Cristinaje citiraoпрошле године
    Allá en lo último, en las más remotas cañadas, centenares de hombres golpeaban con picos la tierra para arrancarle, pedazo a pedazo, su tesoro.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    go de la estupidez.
    Las dos hembras, Mariuca y Pepina no carecían de encantos, siendo los principales su juventud y su robustez. Una de ellas leía de corrido; la otra no, y en cuanto a conocimientos del mundo, fácilmente se comprende que no carecería de algunos rudimentos quien vivía entre risueño coro de ninfas de distintas edades y procedencias, ocupadas en un trabajo mecánico y con boca libre. Mariuca y Pepina eran muy apechugadas, muy derechas, fuertes y erguidas como amazonas. Vestían falda corta, mostrando media pantorrilla y el carnoso pie descalzo, y sus rudas cabezas habrían lucido mucho sosteniendo un arquitrabe como las mujeres de la Caria. El polvillo de la calamina que las teñía de pies a cabeza, como a los demás trabajadores de las minas, dábales aire de colosales figuras de barro crudo.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    o comprendía que una palabra cariñosa, un halago, un trato delicado y amante que hicieran olvidar al pequeño su pequeñez, al miserable su miseria, son heroísmos de más precio que el bodrio sobrante de una mala comida
    Cristinaje citiraoпрошле године
    dentro de la casa era inferior a la del gato, cuyo lomo recibía las más finas caricias, y a la del mirlo que saltaba en su jaula.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    Se parecen mucho, sí, las obras de la fuerza a las de la paciencia.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    ¿Qué es esto? ¡Ah! Una piedra; magnífico asiento para echar un cigarro, esperando a que salga la luna.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    Me parece que estoy viajando por el interior de un cerebro atacado de violentísima jaqueca.
    Cristinaje citiraoпрошле године
    adelante, siempre adelante.
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